jueves, 11 de enero de 2018

[NOCHE DE CABALLOS NEGROS]

Anoche, cuando la noche era noche
y muy negra,
y versaban los versos negros
en tanta noche de noche,
oscuros y azabaches,
lánguidos versos tan negros
sobre el espacio desierto
como de tinta negra azabache;

heraldos oscuros en tropeles de versos
pisoteaban la tierra de noche
y todo temblaba, todo;

tambor oscuro azabache
sacudía el espacio negro desierto
y eran caballos tan fuliginosos
- mis caballos tan negros -
que en tropeles pisoteaban la tierra
y cuánto temblaba, cuánto

… sobre ese vigor de caballo tan negro
tan azabache
                   se escribió éste frágil poema.


domingo, 7 de enero de 2018

[A MI ANHELADO LECTOR DE POESÍA]



Yo sé que no me lees
ni cuando me lees
y sé que escribo
para nadie
o para casi nadie

lo cual no es un reproche
no, hasta es bueno
que te mantengas a salvo
de mis lánguidos versos
inexorables

por eso me pone contento
verte regar el jardín
mientras escribo
ese verde es más importante
que el verde que alucino
y su sed más trascendente
que mi sed que no bebes

y acepto de repente
que postergues ésta lectura
voluble de poemas escuálidos
por ir de compras o de paseo
o encender la tv de tu programa
predilecto, mientras yo escribo
y escribo y escribo
sabiendo que no me lees
ni cuando me lees

sin embargo y créeme
ansío que algún día de éstos
te van a coger mis versos
y no podrás ya escapar
ciñéndote por los ojos
en lágrimas de cristal
el tiempo que hemos perdido
sin leernos de verdad

quizás por eso yo escribo
y escribo y escribo
aceptando que no me lees
ni cuando pretendes leer
quizás por eso yo escribo
y escribo y escribo
sin escribir en verdad




sábado, 6 de enero de 2018

[GEOMÉTRIA LITERARIA DE UN QUELONIO]



Es un bucle de distancia entre dos puntos
soez ante la forma oblicua del espacio
por donde cabe la tangente inusitada
en la curva línea vertical de su parábola.

Quizás diámetro invertido del ocaso
círculo indefinido por su radio
que escapa del centro del abismo
en perpendicular al paso de los años.

Semirrecta en la vigilia poderosa
ovalada en el sueño de los dioses
oblonga, colosal y majestuosa
elipsis del tiempo terco y ominoso.

¿Qué oculta su corteza milenaria?
Caparazón obstinado de quebrantos
sobre sus poliedros verticales se han escrito
cada una de las formas literarias.


sábado, 23 de diciembre de 2017

[PEDAZOS DE POESÍA]



Es que anoche entre sueño y sueño
soñé con despertar un día
que soñando tan de pequeño
era otra vez lo que nacía.

Imagina que raro ensueño
durmiendo como si tenía
a recién caído del preño
llorando a lo que más quería.

Que se siga la letra al leño
y no acabe la poesía
que yo anoche entre sueño y sueño
me alumbré con lo que había:

un pedazo del  empeño
por hacer lo que sería
de todos los sueños el sueño
en pedazos de poesía.


sábado, 9 de diciembre de 2017

[LA SED DEL ÁRBOL]



Hoy regué mis viejas plantas
sedientas de agua
(qué dios más extraño)
mientras lo hacía
el verde se fue
convirtiendo en verde
y el polvo cedió al barro

las hojas altaneras
de gotas mojadas
que caían que caían
se abrieron lozanas
sedientas de agua
y así bebían así bebían

yo nube (cuánta 
nube gris que yo era)
regando los pies
de la madera viva
enclavada en la tierra
sedienta de agua
tan simple tan simple

hay tanta poesía
en todos lados - me dije
y yo con tanta sed
                           tanta.



martes, 21 de noviembre de 2017

[EN ESOS DÍAS SILENCIOSOS]

Hay días silenciosos,
vacíos de versos,
calmos días
sin ventisca
ni osadía.

Sentado,
bajo la sombra de un árbol
observo mi propia sombra,
tan leve, tan insustancial,
ave oscura sin cuerpo
que se proyecta
por detrás de la luz
como una rúbrica
¿qué sería de mi
sin su presencia?
Acaso solamente
una forma vacía
sin luz, sin luz.

Es que hay días silenciosos,
vacíos de versos,
calmos días
sin sombras
ni osadía…



miércoles, 15 de noviembre de 2017

[LA MEMORIA DE LOS LIBROS]



Debo confesar que siento una extraña fascinación por los libros viejos.
Una especie de gerontolibrofilia. Amarillos, ocres, cobre.
De hojas laminadas o de gruesas hojas.
Habitados por polillas papirofágicas
o por manchas ancestrales de humedad.

Corroídas páginas inusuales
en lenguajes pretéritos y distantes
¡Qué feliz soy ante su evidencia!
Amo ese olor cadavérico del papel que sostiene
el signo en su tinta seca, tan seca y perenne.
Amo ese magma de arena y trazo
desierto áspero que amo y que tanto abrazo.

Resecos libros que atesoran la sed del hombre
en su desierto más fundamental.
Cuánto más viejos, tanto más amor.
Peregrinación del párrafo a través del tiempo
como un quelonio de movimiento imperceptible
que rasga en su trayecto la huella profunda
del hombre en su agonía sin sentido.

Hechizarse ante un antiguo libro
es exactamente lo mismo, me imagino,  
que fascinarse en el dintel de la noche
ante el signo definitivo de la lumbre y las estrellas
¿no son ellas acaso fulgores de un evento
pretérito ya ocurrido? ¿La memoria devenida
en soledad y en estallido? ¡Hete ahí el fulgor
de un libro, me digo, pretérito, renacido!
Qué más da quién lo haya escrito. Brilla
opaco en el dintel de la noche devenida.

Él tan viejo y antiguo. Yo tan joven
y efímero. Que ojalá persista como recuerdo
cuando todos, absolutamente todos, se hayan ido.
¡Qué bendito sería que todo vuelva a comenzar
algún día a leerse de modo distinto! Lo cierro
cuidadosamente, al cabo, que mis manos
no despunten su muerte. Y que viva y que viva.



Mis entradas más populares

LIBROS PARA RECOMENDAR

NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

Marcelo Gonzalez


- Una madre habla durante mas de doscientas páginas a su hijo muerto. ¿Se puede hacer una novela con ese único material?. Sí, claro que sí. "Mrs Caldwell habla con su hijo" de Camilo José Cela, es una narración impresionante. Una verdadera aventura acerca de la psicología del dolor, la angustia, el abandono y la pérdida definitiva. Y un andar, capítulo tras capítulo hacia la locura y la muerte. Seguramente no es un texto destinado a perdurar en la memoria de los hombres, ni a convertirse en el más buscado o leído de los libros. Pero cada una de las cartas que Mrs Caldwell escribió a Eliacim, su hijo muerto, es un verdadero experimento literario, donde la poesía, la prosa exquisita y la psicología profunda se anudan constituyendo una realidad (la única verdad) de una mujer desesperada que busca en el texto el sentido de lo inexplicable. A mi amigos teatreros les sugiero para un excelente monólogo. A mis amigos literatos, imperdible. Ediciones Destino, Barcelona 2003.-

Marcelo González


- Pocos querran discutir, pudiendo o no coincidir conmigo, que fue Edgar Allan Poe el más prominente escritor que dio las tierras lejanas del norte imperial. Y lo digo sin ser un experto en literatura norteamericana ni mucho menos. Sin embargo, hoy quiero referirme a un ensayo, que tuve oportunidad de leer recientemente y que me parece debe ser recomendado en este espacio, sobre todo para aquellos escritores con ganas de escribir mejor, de poseer un método y escapar así a la ilusión de la "creación espontánea", que no es otra cosa que la negación del arte como una actividad laboral. El arte, y la escritura, es un trabajo. La faena del artista es del mismo nivel que la del albañil, el carpintero, un chofer de colectivos o el bibliotecario...
La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González